Jul 16, 2019 Last Updated 8:51 AM, Jul 14, 2019

admin

Test title

Etichettato sotto

En el camino de preparación para la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica, que tendrá lugar en Roma, en octubre de 2019, la Iglesia en la Amazonía colombiana llevará a cabo dos asambleas territoriales. La primera, del 5 al 7 de septiembre de este año en Florencia (Caquetá), y la segunda, el 4 y 5 de octubre próximo en Puerto Inírida (Vichada).

En Florencia, participarán equipos pastorales, laicos, comunidades rurales e indígenas de las jurisdicciones eclesiásticas de Mocoa- Sibundoy, Puerto Leguizamo, San Vicente del Caguán y Florencia.

Asimismo, la asamblea territorial en Puerto Inírida contará con representantes de las jurisdicciones eclesiásticas de Puerto Gaitán, Puerto Carreño, Villavicencio, San José del Guaviare, Granada, Mitú, Leticia y Puerto Inírida.

En ambas asambleas estarán presente algunas organizaciones sociales y entidades cercanas al trabajo de la Iglesia católica como ONIC, OPIAC, ACT, FUCAI, IMA, Universidades, entre otras.

¿Qué es un sínodo?

“Etimológicamente hablando la palabra sínodo, derivada de los términos griegos syn (que significa ‘juntos’) y hodos (que significa ‘camino’), expresa la idea de caminar juntos", como recoge el portal Aciprensa. “Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que obispos, reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal”, agrega la misma fuente.

El sínodo panamazónico

De acuerdo con el documento preparatorio del sínodo para la Amazonia, que lleva por título Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral, con este Sínodo se busca que dichos caminos de evangelización sean pensados con y para el Pueblo de Dios que habita en esta región tanto en comunidades y zonas rurales, como en ciudades y grandes metrópolis: poblaciones que habitan en las riberas de los ríos, migrantes y desplazados, y, especialmente, los pueblos indígenas, también llamados aborígenes o pueblos originarios.

De este modo, el Sínodo Panamazónico busca responder a la realidad de la selva amazónica, de vital importancia para el planeta, donde se ha desencadenado una profunda crisis por causa de una prolongada intervención humana donde predomina una «cultura del descarte» (LS 16) y una mentalidad extractivista. Al reconocer que la Amazonía es una región con una rica biodiversidad, multi-étnica, pluri-cultural y pluri-religiosa, un espejo de toda la humanidad, se comprende también por qué la defensa de la vida en este territorio exige cambios estructurales y personales de todos los seres humanos, de los estados, y de la Iglesia.

Escuchar a los pueblos indígenas y a todas las comunidades que viven en la Amazonía, como los primeros interlocutores de este Sínodo es, por tanto, de vital importancia, incluso para la Iglesia universal. Para ello necesitamos una mayor cercanía. Queremos saber cómo imaginan su “futuro sereno” y el “buen vivir” de las futuras generaciones, cómo podemos colaborar en la construcción de un mundo que debe romper con las estructuras que quitan vida y con las mentalidades de colonización, para construir redes de solidaridad e interculturalidad, y, sobre todo, cuál es la misión particular de la Iglesia hoy, ante esta realidad

De este modo, las reflexiones de este sínodo especial superan el ámbito estrictamente eclesial amazónico, toda vez que se enfocan a la Iglesia universal y también al futuro de todo el planeta. Partimos de un territorio específico, desde donde se quiere hacer un puente hacia otros biomas esenciales de nuestro mundo: cuenca del Congo, corredor biológico Mesoamericano, bosques tropicales de Asia Pacífico, acuífero Guaraní, entre otros.

El camino trazado por las asambleas territoriales

La Red Eclesial Panamazonica (REPAM), conformada por los nueve países que comparten la región panamazónica, ha recibido el encargo de animar la realización de encuentros o asambleas territoriales en cada uno de ellos.

El propósito de esta iniciativa es propiciar un espacio de encuentro y de diálogo entre la Iglesia local y los habitantes de comunidades y zonas rurales: poblaciones que habitan en las riberas de los ríos, migrantes, desplazados, campesinos, indígenas, afrodescendientes, para juntos, a partir del método ver, juzgar (discernir) y actuar, lograr una “progresiva aproximación a la realidad y expectativa regional de una «cultura del encuentro” (EG 220), dado que “los nuevos caminos para la evangelización y el plasmar una Iglesia con rostro amazónico pasan por las veredas de esa «cultura del encuentro» en la vida cotidiana, «en una armonía pluriforme» (EG 220) y «feliz sobriedad» (LS 224-225), como contribuciones para la construcción del Reino.

De este modo, además de Colombia, Brasil, Perú, Bolivia, Guyana Francessa, Guyana, Suriman, Ecuador y Venezuela también se preparan para realizar estas asambleas.

Ejes temáticos

A la luz del mencionado método del ver, juzgar- discernir y actuar, las asambleas territoriales abordarán los siguientes ejes temáticos:

En el ver: Identidad y clamores de la Panamazonía

ü  El territorio

ü  La diversidad cultural

ü  La identidad de los pueblos indígenas

ü  La memoria histórica eclesial

ü  Justicia y derecho de los pueblos

ü  Espiritualidad y sabiduría

En el juzgar-discernir: Hacia una conversión pastoral y ecológica

ü  Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión bíblico – teológica

ü  Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión social

ü  Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión ecológica

ü  Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión sacramental

ü  Anunciar el Evangelio de Jesús en la Amazonía: dimensión eclesial-misionera

Actuar: Nuevos caminos para una Iglesia con rostro amazónico

ü  Iglesia con rostro amazónico

ü  Dimensión profética

ü  Ministerios con rostros amazónicos

ü  Nuevos caminos

Etichettato sotto

All’Angelus papa Francesco incontra quasi 100mila giovani italiani, giunti a Roma in pellegrinaggio. È necessario vivere in maniera coerente con le promesse del Battesimo, rinnovate nella Cresima, non con ipocrisia: rinuncia al male e adesione al bene”. “È buono non fare il male, ma è male non fare il bene”. Un ringraziamento speciale ai sacerdoti e alle suore che hanno “tanta pazienza” coi giovani. Le immagini della Madonna di Loreto e del crocifisso di san Damiano, benedetto da Francesco e consegnate a una delegazione di Panama, in vista della Gmg.

 “Cari giovani, in questi giorni avete camminato molto! Perciò siete allenati e posso dirvi: camminate nella carità! Camminiamo insieme verso il prossimo Sinodo dei Vescovi sul tema: ‘I giovani, la fede e il discernimento vocazionale’”. Così papa Francesco ha salutato quasi 100mila giovani radunati in piazza san Pietro e lungo via della Conciliazione giunti ieri in pellegrinaggio da moltissime città d’Italia per l’incontro con lui. Mezz’ora prima dell’Angelus alle 12, papa Francesco ha girato fra loro a bordo della papa-mobile, salutando, baciando bambini e neonati, ricevendo cappellini e magliette dalla folla multicolore.

Già ieri Francesco li aveva incontrati al Circo Massimo, dove i giovani sono arrivati dopo un pellegrinaggio a piedi. Molti di loro sono rimasti poi a vegliare in piazza san Pietro. Stamane tutti hanno partecipato alla messa sul sagrato della basilica di san Pietro, presieduta dal card. Gualtiero Bassetti, Presidente della Conferenza episcopale italiana.

All’arrivo di Francesco sul sagrato, il card. Bassetti ha rivolto il suo saluto e il ringraziamento della Chiesa italiana.

Nel prendere la parola, Francesco ha commentato il brano della lettera agli Efesini della messa di oggi (19ma per anno, B, Efesini 4,30-5,2), in cui san Paolo esorta i suoi cristiani a “non rattristare lo Spirito Santo di Dio”.

“Ma io mi domando: come si rattrista lo Spirito Santo? Tutti lo abbiamo ricevuto nel Battesimo e nella Cresima, quindi, per non rattristare lo Spirito Santo, è necessario vivere in maniera coerente con le promesse del Battesimo, rinnovate nella Cresima, non con ipocrisia: queste promesse hanno due aspetti: rinuncia al male e adesione al bene. Rinunciare al male significa dire «no» alle tentazioni, al peccato, a satana. Più in concreto significa dire “no” a una cultura della morte, che si manifesta nella fuga dal reale verso una felicità falsa che si esprime nella menzogna, nella truffa, nell’ingiustizia, nel disprezzo dell’altro”.

“A tutto questo va detto: no”. E improvvisando un dialogo coi giovani: “Cosa si dice a tutto questo?”. La folla: No! “Cosa? Non sento”: No (ancora più roboante).

“Ma – ha aggiunto Francesco - non basta non fare il male per essere un buon cristiano; è necessario aderire al bene e fare il bene… Tante volte capita di sentire alcuni che dicono: ‘Io non faccio del male a nessuno’. E crede di essere un santo. D’accordo, ma il bene lo fai? Quante persone non fanno male, ma nemmeno il bene, e la loro vita scorre nell’indifferenza, nell’apatia, nella tiepidezza. Questo atteggiamento è contrario al Vangelo, ed è contrario anche all’indole di voi giovani, che per natura siete dinamici, appassionati e coraggiosi”.

Il papa ha sottolineato ancora con forza questo punto, citando una frase di S. Alberto Hurtado: “Ricordate questo e ripetetelo: È buono non fare il male, ma è male non fare il bene”. E ha voluto che i giovani la ripetessero.

“Oggi – ha continuato - vi esorto ad essere protagonisti nel bene! Non sentitevi a posto quando non fate il male; ognuno è colpevole del bene che poteva fare e non ha fatto. Non basta non odiare, bisogna perdonare; non basta non avere rancore, bisogna pregare per i nemici; non basta non essere causa di divisione, bisogna portare pace dove non c’è; non basta non parlare male degli altri, bisogna interrompere quando sentiamo parlar male di qualcuno. Fermare il chiacchiericcio. Se non ci opponiamo al male, lo alimentiamo in modo tacito. È necessario intervenire dove il male si diffonde; perché il male si diffonde dove mancano cristiani audaci che si oppongono con il bene, ‘camminando nella carità’ (cfr 5,2), secondo il monito di San Paolo.

Cari giovani, in questi giorni avete camminato molto! Perciò siete allenati e posso dirvi: camminate nella carità! Camminate nell’amore! Camminiamo insieme verso il prossimo Sinodo dei Vescovi sul tema: ‘I giovani, la fede e il discernimento vocazionale’. La Vergine Maria ci sostenga con la sua materna intercessione, perché ciascuno di noi, ogni giorno, con i fatti, possa dire ‘no’ al male e ‘sì’ al bene”.

Dopo la preghiera mariana, Francesco ha ringraziato il card. Bassetti e i vescovi italiani, ma ha voluto fare un saluto particolare “ai sacerdoti” e “alle suore” che vivono “giorno per giorno” coi giovani, con amore e “pazienza” (“perché ci vuole tanta pazienza per lavorare con voi”, ha detto scherzando).

E salutando i giovani, ha detto: “Facendo ritorno nelle vostre comunità, testimoniate ai vostri coetanei, e a quanti incontrerete, la gioia della fraternità e della comunione che avete sperimentato in queste giornate di pellegrinaggio e di preghiera”.

A conclusione, il papa ha benedetto le immagini della Madonna di Loreto e del crocifisso di san Damiano, che i giovani italiani hanno consegnato a una delegazione proveniente da Panama, come segno dell’unità con la Chiesa che ospiterà la Giornata mondiale della gioventù il prossimo gennaio (22-27 gennaio 2019).

Etichettato sotto

Perché i sacerdoti che vivono con fatica e nella solitudine il loro lavoro pastorale si sentano aiutati e confortati dall'amicizia con il Signore e con i fratelli.

Papa Francesco - Luglio 2018

La stanchezza dei sacerdoti! Sapete quante volte penso a questo?
I sacerdoti, con le loro virtù e i loro difetti, svolgono il loro ministero in diversi campi.
E davanti a così tanti fronti aperti non possono rimanere fermi dopo una delusione.
In questi momenti è bene ricordare che la gente ama i suoi pastori, ne ha bisogno e confida in loro.
Preghiamo insieme perché i sacerdoti che vivono con fatica e nella solitudine il loro lavoro pastorale si sentano aiutati e confortati dall'amicizia con il Signore e con i fratelli.

Dio onnipotente ed eterno,
per i meriti del tuo Figlio e per il tuo amore verso di Lui,
abbi pietà dei sacerdoti della santa Chiesa.
Nonostante questa dignità sublime sono deboli come gli altri.
Incendia per la tua misericordia infinita, i loro cuori con il fuoco del tuo Amore.
Soccorrili: non lasciare che i sacerdoti perdano la loro vocazione o la sminuiscano.

O Gesù, ti supplichiamo:
abbi pietà dei sacerdoti della tua Chiesa.
Di quelli che ti servono fedelmente, che guidano il tuo gregge e ti glorificano.

Abbi pietà di quelli perseguitati, incarcerati, abbandonati, piegati dalle sofferenze.
Abbi pietà dei sacerdoti tiepidi e di quelli che vacillano nella fede.
Abbi pietà dei sacerdoti secolarizzati,
abbi pietà dei sacerdoti infermi e moribondi,
abbi pietà di quelli che stanno in purgatorio.

Signore Gesù ti supplichiamo: ascolta le nostre preghiere, abbi pietà dei sacerdoti: sono tuoi! Illuminali, fortificali e consolali.
O Gesù, ti affidiamo i sacerdoti di tutto il mondo, ma soprattutto quelli che ci hanno battezzato ed assolto, quelli che per noi hanno offerto il Santo sacrificio e consacrato l'Ostia Santa per nutrire la nostra anima.

Ti affidiamo i sacerdoti che hanno dissipato i nostri dubbi, indirizzato i nostri passi, guidato i nostri sforzi, consolato le nostre pene.
Per tutti loro, in segno di gratitudine, imploriamo il tuo aiuto e la tua misericordia.
Amen.

Monsignor Kiung, vescovo di Shangai,
Preghiera scritta durante la sua prigionia

Etichettato sotto

Lo storico accordo tra i due paesi segna la fine di vent’anni di guerra e di tensioni tra i due paesi. La crescita economica, sociale e democratica delle due nazioni era rimasta bloccata e il Corno d’Africa ha vissuto una lunga fase di instabilità. Ora ci si aspetta che la pace porti anche la democrazia.

L’accordo di pace siglato da Etiopia ed Eritrea il 9 luglio è un evento storico. Le firme del presidente eritreo Isaias Afeworki e del premier etiope Abiy Ahmed hanno segnato la fine di vent’anni di guerra e di tensioni tra i due Paesi. Guerra e tensioni che, di fatto hanno bloccato, la crescita economica, sociale e democratica dei due Paesi e hanno dato vita a un lungo periodo di instabilità nel Corno d’Africa.

Indipendenza e guerra

Per comprendere l’importanza dell’intesa occorre fare un passo indietro. Con la fine della seconda guerra mondiale, l’Eritrea, ex colonia italiana, è stata prima federata e poi annessa all’Etiopia. Dall’inizio degli anni Sessanta si è scatenata una guerra di indipendenza degli eritrei contro le forze del negus Hailè Selassiè e poi contro quelle di Manghistu Hailè Mariam. Il conflitto è durato trent’anni, un periodo lunghissimo in cui si è forgiata quella classe politica e militare che ha preso il controllo dell’Eritrea dopo l’indipendenza raggiunta nel 1993. Cresciuti nelle asprezze della guerriglia e poco avvezzi ai principi democratici, i politici eritrei si sono trovati spiazzati di fronte alla sfida di un Paese da ricostruire. I trent’anni di conflitto inoltre li avevano abituati a un odio quasi atavico nei confronti degli etiopi. L’Etiopia ha avviato un percorso simile, anche se meno duro. La classe politica di etnia tigrina ha iniziato a dominare il Paese, mettendo la sordina all’opposizione e alle altre etnie (gli amhara, che tradizionalmente avevano governato la nazione, e gli oromo).

Nel 1998 la tensione tra i due Paesi è andata aumentando fino sfociare nella guerra. Pomo della discordia, Badme, cittadina di frontiera sulla quale sia Asmara sia Addis Abeba vantavano la sovranità. Le forze armate si sono confrontate in un conflitto antico, fatto di assalti alla baionetta sulle scoscese montagne dell’Acrocoro abissino. In due anni sono morti tra i 60 e i 70mila uomini, forse di più. Di fronte a questa tragedia, nel 2000 Eritrea ed Etiopia hanno accettato l’istituzione di una commissione incaricata di stabilire i confini e porre così fine alle ostilità. Meno di due anni dopo, la commissione ha assegnato i confini contesi, Badme compresa, all’Eritrea. Le conclusioni non sono però mai state accettate da Addis Abeba che, da allora, ha mantenuto sul confine le sue truppe determinando una situazione di non guerra-non pace.

Questo contesto è servito a Isaias per rafforzare il suo regime. Con la scusa dello stato di emergenza, ha sospeso la Costituzione del 1997, ha imprigionato oppositori e ministri, intellettuali e compagni di partito che gli chiedevano di rispettare la democrazia. Ha quindi chiuso l’università e militarizzato lo Stato, imponendo il servizio militare da 17 a 50 anni, espulso missionari e Ong, perseguitato leader religiosi. In 20 anni, ha causato l’emigrazione di almeno due generazioni di eritrei. L’Eritrea è così precipitata agli ultimi posti nelle classifiche mondiali di sviluppo e libertà.

«Pochi hanno levato un grido di condanna - osserva Meron Estefanos, eritrea, attivista per i diritti civili -. Tra questi, c’è stata la Chiesa cattolica. La sua denuncia dei crimini commessi dal regime è entrata nella storia e rimane nei cuori di quelli che lottano a favore della libertà in Eritrea». Nel 1994, nella lettera pastorale di 38 pagine intitolata «Dov’è tuo fratello?», i quattro eparchi (vescovi) di Asmara, Barentu, Keren e Segeneiti hanno infatti puntato il dito contro il regime. «I nostri giovani - hanno scritto - fuggono verso Paesi dove c’è giustizia, lavoro e dove ci si può esprimere senza timore ad alta voce […] non ci sarebbe ragione di cercare nazioni dolci come il miele se uno vivesse già in un posto del genere». E hanno aggiunto: «I componenti di ogni famiglia oggi sono sparpagliati tra il servizio nazionale, l’esercito, i centri di riabilitazione, le carceri, con gli anziani lasciati indietro senza nessuno che si prenda cura di loro. Tutto questo sta rendendo l’Eritrea una terra desolata».

Una situazione che in Eritrea diventava sempre più insostenibile anche perché, il progressivo isolamento politico del regime, stava producendo effetti negativi anche sull’economia. L’agricoltura di sussistenza, le poche industrie e un commercio con l’estero asfittico hanno portato il Paese sull’orlo del baratro, con più del 50% della popolazione al di sotto della soglia della povertà (meno di due euro al giorno).

La pace

Le tensioni hanno iniziato a smorzarsi con l’arrivo al potere in Etiopia di Abiy Ahmed. Sotto l’onda delle proteste della popolazione oromo che ha iniziato a contestare le politiche governative e i pochi spazi democratici, la classe politica tigrina ha vacillato. Per far fronte al crescente malcontento, ha chiamato al potere un politico giovane, musulmano e di etnia oromo. Un uomo che già in sé rappresenta una rivoluzione in un Paese tradizionalmente cristiano e dominato da una piccola etnia.

Fin dal suo discorso di insediamento del 2 aprile, Abiy Ahmed ha fatto capire che la politica nazionale e regionale avrebbero subito una svolta. Nelle sue parole ha dato la disponibilità ad avviare un dialogo con gli oromo e a migliorare le relazioni con la vicina Eritrea. Detto fatto. Dopo pochi giorni ha revocato lo stato di emergenza interno, ha condannato le incarcerazioni illegali e le torture e ha aperto un tavolo con l’opposizione. Ma il vero colpo di scena è arrivato il 5 giugno, quando il premier etiope ha annunciato la disponibilità a rispettare l’accordo di pace con l’Eritrea e le demarcazioni dei confini. Da quel momento gli eventi si sono susseguiti vorticosamente. Dopo qualche giorno, il capo di Stato eritreo Afwerki ha accettato di inviare una delegazione per «valutare gli ultimi eventi in profondità e redigere un piano per le azioni future». Il 26 giugno Osman Saleh, il ministro degli Esteri eritreo, e Yemane Gebreab, consigliere del presidente eritreo, sono arrivati ad Addis Abeba e hanno messo le basi per un vertice tra Afeworki e Abiy Ahmed. L’8 luglio i due leader si sono incontrati ad Asmara e il giorno successivo hanno firmato l’accordo di pace. L’intesa prevede cinque «pilastri»: la fine dello stato di guerra; la ripresa della cooperazione politica, economica, sociale, culturale e di sicurezza; la ripresa delle relazioni commerciali, economiche e diplomatiche; l’attuazione dell’accordo sui confini; l’impegno a lavorare per la pace regionale.

Dietro questo accordo si celano motivi economici e geopolitici. Abiy è giovane, intraprendente, ma non ingenuo. Sa che lo sviluppo economico è figlio della stabilità. Se riuscirà davvero a riportare la pace, l’Etiopia potrà sfruttare i porti di Massaua e di Assab per poter esportare e importare le merci necessarie al suo sviluppo (e non sarà più costretta a rivolgersi a Gibuti). Da parte sua, Asmara godrà di una rendita di posizione che, comunque, le garantirà entrate certe dai dazi e un flusso di beni a prezzi minori per la propria popolazione. A volere la pace sono anche Stati Uniti, Arabia Saudita ed Emirati Arabi Uniti. Sono loro gli attori che si sono mossi dietro le quinte per favorire l’intesa. Un Corno d’Africa stabile e vicino al blocco occidentale può rappresentare una pedina importante nel confronto con la Cina e, guardando al Medio Oriente, allo scontro con l’Iran (in particolare nello Yemen).

Le attese della Chiesa

Eritrei ed etiopi hanno accolto con gioia l’accordo. Anche la Chiesa cattolica eritrea ha salutato con entusiasmo il momento. «Dopo venti anni - ha dichiarato mons. Menghesteab Tesfamariam, eparca di Asmara, un aereo è atterrato ad Asmara, portando in Eritrea il premier etiope, Abiy Ahmed. Come leader religioso, rappresentante della Chiesa cattolica, ero tra quelli che lo aspettavano all’aeroporto. Questo abbraccio è stato commovente, bello. E migliaia di persone per le strade di Asmara e anche fuori dalla città hanno fatto festa. È quasi un miracolo».

Un miracolo che fa sognare, anche se c’è chi rimane con i piedi per terra. «Come Chiesa - osserva Mussie Zerai, sacerdote eritreo - siamo felici per l’intesa, ma al momento nulla è ancora cambiato. I detenuti politici non sono stati rilasciati e i militari non sono stati smobilitati. La Costituzione è ancora sulla carta. Ora aspettiamo e speriamo che la pace porti anche la democrazia».

Etichettato sotto

Recenti

REPAM. Unidad en la diversidad...

REPAM. Unidad en la diversidad…

14 Lug 2019 I Nostri Missionari Dicono

Papa Francesco, sette donne tra i membri della Congregazione dei religiosi

Papa Francesco, sette donne tr…

11 Lug 2019 Finestra sul Mondo

Messa del Papa per i migranti: gli “ultimi” devono essere aiutati

Messa del Papa per i migranti:…

11 Lug 2019 Finestra sul Mondo

Papa: siano organizzati in modo esteso e concertato corridoi umanitari per i migranti

Papa: siano organizzati in mod…

08 Lug 2019 Finestra sul Mondo

Amazonía: ver y escuchar.

Amazonía: ver y escuchar.

08 Lug 2019 Finestra sul Mondo

Documento congiunto degli Istituti Missionari di Fondazione Italiana, maschili e femminili

Documento congiunto degli Isti…

08 Lug 2019 Missione Oggi

San Benedetto: Adorazione Eucaristica

San Benedetto: Adorazione Euca…

08 Lug 2019 Preghiere Missionarie

XV Domenica - T. O. - Anno C

XV Domenica - T. O. - Anno C

08 Lug 2019 Domenica Missionaria

La tierra es sagrada

La tierra es sagrada

04 Lug 2019 I Nostri Missionari Dicono

Roraima: crianças imigrantes Warao são batizadas

Roraima: crianças imigrantes …

04 Lug 2019 I Nostri Missionari Dicono