Jul 03, 2022 Last Updated 9:59 AM, Jun 29, 2022

Argentina: Asamblea Nacional OMP

Categoria: I Nostri Dicono
Visite: 1630 volte
{mosimage}Con la asistencia de 50 representantes de las distintas diócesis del País finalizó la Asamblea Anual de los Directores Diocesanos de las Obras Misionales Pontifcias.

La misma fue presidida por el Director Nacional P. Jairo Calderón Benavides, y contó con la presencia del Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, Mons. Vicente Conejero Gallego.

Hubo gran participación y momentos de excelente debate por parte de los asambleistas buscando siempre el objetivo primordial de la Asamblea: delinear en forma conjunta los pasos a seguir este año en el andar misionero de la Argentina, en dónde se destaca el máximo acontecimiento nacional para la Iglesia Misionera: el III Congreso Misionero Nacional a realizarse en San Nicolás, provincia de Buenos Aires.


Palabras de apertura del Director Nacional de las OMP

"Apreciados Directores y Delegados Diocesanos de las Obras Misionales Pontificias.

Un saludo especial a todos Ustedes y en particular a los que han recibido el nombramiento en este último período.

Una vez más, para responder a lo establecido en los Estatutos de las Obras Misionales Pontificias, nos reunimos como todos los años, en Asamblea, los responsables del accionar misionero de nuestras Iglesias particulares, para que en espíritu de fraternidad, de comunión y de participación, compartamos los frutos recogidos de la siembra misionera y obtenidos con sudor en medio de las luchas, pero animados por la esperanza de que es Dios el que nos invita a trabajar en los campos de su mies.

Esta Asamblea Nacional con los responsables del accionar misionero en nuestro país, tiene que ser para la misión de nuestra Iglesia en Argentina, lo que fue el Cenáculo de Pentecostés, con María y los Apóstoles en los inicios de la Iglesia: una oportunidad para renovar nuestra vida de evangelizadores, para recualificar nuestro ser y nuestro quehacer de discípulos misioneros, capaces de asumir el desafío de los nuevos paradigmas de la misión de hoy.

Estamos viviendo este tiempo de Cuaresma, enmarcado en la pasión de Cristo que se hace presente en el sufrimiento de tantos hermanos crucificados por el hambre, la falta de trabajo, las enfermedades, etc.

Benedicto XVI en su mensaje para esta Cuaresma de 2007, nos dice: "La Cuaresma es un tiempo propicio para aprender y permanecer con María y Juan, el discípulo predilecto, junto a Aquel que en la Cruz consume el sacrificio de su vida para la humanidad". Por esto, el santo Padre ha escogido como tema para su mensaje de Cuaresma la cita bíblica: "Mirarán al que traspasaron" (Jn 19,37).

El compromiso de un Director Diocesano de las OMP, si bien, debe llenarlo de entusiasmo y colmarlo de satisfacciones, es también algo muy delicado por toda la responsabilidad que se asume y muy importante para la vida misionera de cada Iglesia particular y de la Iglesia universal.

Y hoy quiero llamar su atención sobre este compromiso.

Si es verdad que toda la Iglesia, y consecuentemente, cada miembro del pueblo de Dios, debe sentir la misión de anunciar a Jesucristo como parte fundamental de su vida cristiana, también es verdad, que los Directores Diocesanos de las OMP están llamados a ser los principales responsables de la animación y de la cooperación misionera. Su cargo no es un título honorífico o una responsabilidad de casi jubilación, y ni siquiera un deber marginal respecto a tantos otros deberes pastorales que la Iglesia suele encargar.

En realidad, su tarea lo coloca en el corazón mismo de la vida eclesial y la responsabilidad es muy grande ante sus Iglesias particulares y ante la Iglesia universal.

Es a través de ustedes que,"el creyente amplía los confines de su caridad, manifestando la solicitud por quienes están lejos y por quienes están cerca; ruega por las misiones y por las vocaciones misioneras, ayuda a los misioneros, sigue sus actividades con interés, y, cuando regresan, los acoge con aquella alegría con la que las primeras comunidades cristianas escuchaban de los Apóstoles las maravillas que Dios había obrado mediante su predicación . (cfr Hech 14,27; RMi 77).

A este propósito, quiero expresar mi satisfacción y mi felicitación para los que han sabido formar e informar a través de sus iniciativas tan significativas, porque ellas han enriquecido las Iglesias particulares, dando rienda suelta a todas las posibles formas de realizar esta acción misionera. Del empeño a favor de la animació n misionera nace también la posibilidad de resolver el grave problema de la cooperación material entre las Iglesias. De hecho, cuanto más se realiza la animación misionera de los fieles, éstos están más dispuestos a dar los propios bienes en una causa tan noble y necesaria para la vida misma de la Iglesia.

Aprovecho también este momento para compartir con ustedes, ésta, que es la última Asamblea Nacional de las OMP que presido. Doy gracias a Dios por haberme permitido prestar los servicios correspondientes durante doce años a esta amada Institución. Ciertamente que mi largo camino de misión no lo he recorrido solo. Muchos son los que me han acompañado a transitarlo, tendiéndome la mano. Directores y Delegados Diocesanos me brindaron su amistad, su fraternidad, su ayuda eficaz. Algunos, durante muchos años; otros, desde tiempo reciente, pero todos, con la mejor voluntad de servicio. Del mismo modo, agradezco a las personas que hacen parte del equipo de colaboradores y colaboradoras en esta sede, con los que codo a codo y día tras día, hemos tratado sacar adelante esta sede con su organización, tal como la podemos mostrar hoy, en actitud humilde y sencilla.

Somos pobres e inútiles obreros en la viña del Señor. Somos igual que aquellos jornaleros que después de haber trabajado todo el día en el campo, llegados a casa se presentaron al dueño de la mies y le sirivieron.

"Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que les ha confiado, digan: Somos servidores inútiles, pero hemos hecho lo que creimos era nuestro deber" (Lc 17,10)

Esta es la lógica que Cristo ha establecido para quienes han sido llamados a la tarea de servir en comunidad y a través de ella, a toda la humanidad, para que veamos claramente que el único dueño de la vida es El, nuestro Señor.

Quien se pone al servicio de la Iglesia es conciente de que es un caminante que vive preparado para dirigirse allí donde es enviado."

{mosimage}

Recenti

XIV Domenica del Tempo Ordinar…

28 Giu 2022 Domenica Missionaria

Finestre sul mondo

28 Giu 2022 Finestra sul Mondo

La consolazione che viene da M…

27 Giu 2022 Preghiere Missionarie

Il perdono possibile e necessa…

27 Giu 2022 Missione Oggi

Mons. Elio Rama: "La missione è audace..."

Mons. Elio Rama: "La miss…

27 Giu 2022 I Nostri Missionari Dicono

Mi abbandono tra le braccia di Dio ed in quelle di Maria

Mi abbandono tra le braccia di…

27 Giu 2022 I Nostri Missionari Dicono

XIII Domenica del Tempo Ordina…

22 Giu 2022 Domenica Missionaria

Finestre sul mondo

22 Giu 2022 Finestra sul Mondo

La consolazione che viene da G…

19 Giu 2022 Preghiere Missionarie

Il carisma in movimento

Il carisma in movimento

18 Giu 2022 I Nostri Missionari Dicono