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El 12 de Julio del año en curso fue ordenado sacerdote el diacono Marco Turra en la parroquia de Kidamali, un villagio a unos 40 – 50 kilómetros del Municipio de Iringa, Tanzania. El obispo de la diócesis de Iringa su Excelencia Monseñor Tarcicius Ngalalekumtwa, le impuso las manos a Marco junto con otros cinco diaconos de la misma diócesis.
En una ceremonia que empezó a las 10am y termino a las 2.30pm. el Señor Obispo en su homilía, exhorto a los diáconos que el sacerdote debe ser un padre, un MZEE que inspire respeto y estima en la comunidad. Debe llevar una vida virtuosa y evitar mañas y marrullas en su práctica con sacerdote.De Italia vino la mama de Marco con una amiga suya. Ella entre sollozazos había presentado a su hijo ante el obispo y toda la comunidad. Más que donarlo subrayó el hecho de respetar plenamente la decisión de Marco, de querer servir a la humanidad como sacerdote misionero de la Consolata. También dijo que se sentía realmente feliz ver ese derroche de cariño y acogido de los Tanzanos hacia su hijo. Ademas confieso que al hijo lo había encontrado bien, robusto y cachetoncito.
Después de la Eucaristía siguió la mastica. Carnes, frijoles, verduras, arroz, pilao, frutas y bebidas. Todos los que asistieron, grandes y pequeños, comieron hasta saciarse. Luego hubo baile, discursos y entrega de regalos donde nuestro Marco recibió y recibió y recibió. Muchos regalos! El 16 de Julio fue su primera misa coincidiendo con la fiesta de la Consolata, aplazada por este justo motivo. Ahí también estuvo Monseñor Ngalalekumtwa. En su homilía esta vez hizo una comparación que así como María fue portadora de la buena noticia, JESUS, para la humanidad el sacerdote también tiene la tarea de traer a Jesús a la gente que tanto lo necesita. En su intervención Padre Marco se mostró contento y agradecido setenta vez siete. Claro que contó un poco su itinerario vocacional y parece que la cosa empezó en Milano y se culminó en Kidamali Tanzania. Sobre el sacerdocio dijo que no era un logro personal sino un don para la comunidad.En esta misma misa se celebro las bodas de plata y oro de la vida religiosa y sacerdotal de nuestros hermanos misioneros el padre Kagwa, el Padre Libongi, el Padre Pizzaia, el Padre Laurenti y dos hermanas MC.
Tambien aqui como costumbre hubo camidas, bailes y regalos. El padre Marco vuelve en seguida a su lugar de trabajo en la parroquia de Sanza a continuar con su misionar porque la lucha contra el mal continua.Para la gente que Marco haya decido ordenarse en esta tierra le cayo como anillo en el dedo. Eso hace que el 12 de Julio haya sucedido dos cosas importantes: El sacerdocio de Marco y el matrimonio de Marco con el pueblo tanzano.
Realmente el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres |